La Misión
| La misión de Obstetricia y Ginecología Morning Star es promover la dignidad y bienestar de la mujer brindando servicios de obstetricia y ginecología excepcionales. Nuestro objetivo es preservar y restaurar la integridad del cuerpo y alma, apoyar a cada mujer en su estado, servir con humildad, respetar la fertilidad y conservar lo sagrado de la vida humana. Preservar y restaurar la integridad del cuerpo y alma. La salud requiere atención a toda la persona. Por ello, brindamos lo mejor en terapias médicas y quirúrgicas actuales para tratar problemas físicos y cuidadosamente abordar las inquietudes espirituales, intelectuales y psicológicos, derivando a los pacientes cuando se indique. Oramos por nuestros pacientes y con ellos adecuadamente. También realizamos chequeos de rutina para conservar la salud e incentivamos a los pacientes a adoptar hábitos saludables. Apoyar a cada mujer en su estado. Brindando cuidado prenatal a fin de asegurar un parto seguro o escuchando y educando a pacientes durante las visitas preventivas, nuestros servicios buscan apoyar a cada mujer en un estado específico de su vida. Reconocemos que las mujeres, presentes y activas en todos los aspectos de la vida, tienen un papel poderoso, único y digno en el cuidado y educación de la humanidad. Servir con humildad. Es un privilegio atender a nuestros pacientes, y nos esforzamos por estar verdaderamente presentes para aquellos que acuden a nuestro cuidado. Todos son bienvenidos. Mantenemos un ambiente bilingüe de Español e Inglés. Respetar la fertilidad. La fertilidad es un don, un poder y una responsabilidad. Nuestras terapias cooperan y buscan restaurar el funcionamiento corporal. Apoyamos y aconsejamos a las parejas a usar la planificación familiar natural no solo para ayudar al tratamiento de muchos problemas ginecológicos incluyendo la infertilidad pero también a fortalecer sus matrimonies y familias. Conservar lo sagrado de la vida humana. Reconocemos la dignidad de cada persona, especialmente los más vulnerables: los enfermos, los pobres, los no nacidos y los ancianos. Las mujeres con embarazo de crisis son acogidas con compasión. No practicamos o recomendamos el aborto, eutanasia, esterilización ni brindamos anticonceptivos. Cada vez más mujeres sufren o presentan secuelas significativas a causa de los servicios antes mencionados y merecen algo mejor. |
